PRESENTACIÓN

Con este sencillo método los bloggers, editores y comunicadores pueden informar con transparencia, asegurándose de que la audiencia pueda distinguir en todo momento el nivel de independencia del informador respecto de la información transmitida y garantizando que los consumidores reciban los mensajes publicitarios con el nivel de protección adecuada.

Con el espectacular crecimiento de la blogosfera y de las redes sociales, muchos de nosotros hemos conseguido una capacidad de influencia mayor de la que teníamos. Nuestras listas de contactos se han multiplicado, las personas que nos leen, las conversaciones en las que participamos.

Los influenciadores que tienen un impacto mayor a través de sus páginas, perfiles en redes sociales u otros espacios, pueden recibir información, atenciones, invitaciones a eventos, muestras, regalos o pagos directos por parte de firmas comerciales, agencias de comunicación y relaciones públicas u otros representantes, para incentivar el que prueben y valoren o, simplemente, hablen de los productos que éstos representan.

En última instancia, la información especializada de consumo depende necesariamente de la cantidad y calidad de información generada por las propias firmas comerciales, por lo que la “independencia absoluta de criterio” sólo sería posible en un mundo perfecto, en el que todas las marcas ofrecieran por igual, en el mismo momento, la misma cantidad de información acerca de sus productos, y en el que todos los informadores dispusieran de tiempo suficiente para evaluar adecuadamente todas las informaciones disponibles, antes de decidir sobre qué informar y qué punto de vista adoptar.

La objetividad absoluta, por parte del que informa, en este contexto, resulta algo utópico. Es en este contexto que proponemos un código que, en lugar de demonizar prácticas universales, busca integrarlas y armonizarlas, con un conjunto de pautas de actuación sensatas y practicables y que persiguen un objetivo valioso: que los lectores, las audiencias, sigan teniendo acceso a información de calidad, honesta y fiable, y que la información venga acompañada del posicionamiento del que informa, respecto del tema abordado, para que cada cual le asigne el grado de credibilidad adecuado, según su criterio.

Debido a que los informadores son sometidos a distintos niveles de influencia por parte de las marcas, y son ocasionalmente compensados o incentivados por mencionar a dichas marcas en su labor de información, creemos necesario establecer un mínimo denominador que actúe como garante de la información y opiniones transmitidas.

Por todo ello, hemos confeccionado el presente CODIGO CONFIANZA que establece y explicita las compromisos de transparencia del que informa para con su audiencia. Asimismo, la obligación de transparencia del CODIGO CONFIANZA también es extensible a las personas que participan en la CONVERSACION mediante la publicación de comentarios, garantizando así los niveles de CONFIABILIDAD y RESPETO en las informaciones y opiniones expresadas.

La adhesión al CODIGO CONFIANZA es libre y voluntaria, y queda patente por la exhibición del distintivo correspondiente (clica aquí para conocer los códigos).

CODIGO CONFIANZA podrá, en el futuro, publicar una relación de incidencias, en los casos de utilización inadecuada del sistema.